DURAS PRUEBAS DEL SANTO
¿De qué nos sirve un solo punto
de vista,fijo,inamovible,inmoble
que de rasante corte toda perspectiva
en distintas imágenes,contra distintos puntos
como hicieran Durero y Jesucristo
por delante y detrás,embrutecidos
para acabar sintiéndolo en lo mismo,
para acabar sintiendo
que les falta Picaso
satisfaciendo todas las posturas
con una amarga línea imaginaria
que une todas las vidas,que sabemos
hacer de un solo tajo,
de un solo trazo limpio,
esas figuras ausentadas y ambivalentes,
dos perfiles que formaron un rostro
evidenciado,
la forma de la imagen determinada
se determina
cada vez que se observa a la modelo,
siempre la misma
y en otra posición para sentir que cambia,
se observa la modelo
y no quieres borrar lo conocido,
se dibuja el dibujo
y es claro entonces que nada se anticipa.
Los amigos de Job no te dijeron ni una sola palabra,
no porque el dolor fuera muy grande
sino porque jamás aparecieron cuando en la adversidad…
Los tres huyeron.
No derramaron polvo sobre nuestras cabezas.
No se secó su piel entre lujosas telas.
No rasgaron su ropa de marca.
¿Por qué de Dios la mano
que entorcha el lienzo,
echa a perder las telas y deforma los rostros?
¿Por qué tanta vesania sobre su obra?
¿Para qué demostrar admiración?
¿A qué entornar los ojos sobre un cuerpo
de abrazo vaginal,de carne diestra
o de pecho reglado y amazónico?
¿Cómo podría un hombre demostrarte su amor
cuando es sabido siempre que la hembra
con su más simple entrega
colma de dicha toda la ventaja,
cuando es sabido en ella que el instinto
no es juego ni es necesidad es casi apenas
una conspiración de los sentidos
que se revela contra ella para hacerla caer
como King-Kong desde una gran altura,
mientras a ras del suelo queda el hombre y su sexo,
es decir,lo que queda,
lo que siempre mantienes cuando efectúas
la división?
¿Cómo puede ella amar a Prometeo?
¿Pues en tu mente qué pretenden,
qué trabajos hercúleos,qué fatigas
tan sólo por aquello que es mecánica física,
es decir,que es medida,
que es impulso,que es fuerza,que es destreza,
que es claro que es violencia
y que al final ni es vida?
¿Cómo podría amar a Prometeo
no por el cuerpo que se extingue
y que se aplaca sin necesidad,
no por aquello que es creado,
no por el cuerpo a duo que se extingue
cuando sabes que el cuerpo es negación
que “bajo el bálsamo hay hedor”
que el sexo es obediencia muchas veces
que es secuestro la entrega?
¿Cómo Okusay pintó quinientas veces la misma flor
y nunca fue la misma?
¿Y aunque así pareciera derivar de una fantástica clonación
y aunque sólo la hubiera plasmado dos veces
no sería por suerte la misma?
La dibujó porque la amaba,
resaltó su belleza en la cima
para así no lograr distinguirla
acaso de sí misma.
Adquiere una mayor profundidad
al aristarse,colorearse,al añadir calor
como Debora Welles se desnuda
sin sorprender en absoluto,
tan sólo al acabar con su trabajo y casi terminando la película,
la pornoactriz se viste ante la cámara
y su rostro plagado de dolor nos contagia erotismo.
Así quinientas veces la misma flor
porque nunca sería tocada.
El daimo siempre le prohibía a Okusay arrancar
su amor más predilecto del jardín.
¿Creyó tenerla entonces el artista?
¿Y la flor qué pensaba?
¿Aun a riesgo de perder entidad se hubiera desprendido
de aquella tierra madre que tanto le ofrecía
o no le daba el arte para tanto,
no obró milagros como Dios ni amparó irrevocables
tentaciones satánicas?
Amaste a Prometeo por el fuego.
Nada debiera ser si no conlleva
una carga durísima de intencionalidad,
así los arquitectos piensan que sus modelos
físicos son resultado intenso de experiencias
que físicas no son mas físicas se hacen
al construirse el edificio
de la misma manera que haciendo abdominales
quedé cansado tras el ejercicio
y sentí la presión de una lengua que besaba mis muslos.
Con el tiempo he llegado a pensar que no era una ilusión.
Mientras que Spicer
nos decía que exhaustos quedarían
como los nadadores los amantes,
es decir,que nadar junto al amante
y reposar con él en medio del sudor
es toda una experiencia sexual,
los aspectos formales
o la intención global,
así como el contexto de toda arquitectura
son prioridad para urbanizadores
y trabajar en ámbitos distintos
no importa,lo que queda
es siempre un resultado compartido.
Duglas,Whiper y John Holmes
investigaron el punto G
o el punto Grademberg como fue presentado en la texina.
Duglas era un brillante universitario
devorador de manuales sobre sexualidad,
Whiper un caradura en el submundo
de sórdidas mujeres fornicarias
de las que obtuvo varias confesiones,
John Holmes tenía un rabo de treinta y dos centímetros…
Así que mientras Duglas escribía:
“Una substancia químicamente diferente
y que no debe confundirse con la orina…”
Whiper tomaba copas con ninfómanas
y John Holmes recurría al empirismo.
Hasta que una vez fui silbando simpatía por el diablo
y ella me pidió un cigarrillo,
era francesa y por lo menos tenía el sida,
me dijo “Adiós muchacho” sin moverse del sitio
y yo me subí a casa para envolverla queso en un papel,
cuando bajé nadie la había visto,
ella me dijo que nació en Louciernes,
no encontré ese lugar en el mapa.
“Tendría que haberme dejado contigo
de sutilezas.”
pensé más tarde al masturbarme.
Pensé también que la masturbación
es siempre semejante a aquellas cartas
que arden recién escritas
y que a nadie diriges.
Sólo la sangre cura las heridas,
copos de nieve caen en el infierno,
calles vacías donde tú no estás,
aunque tal vez el artista te quisiera arrastrar al amor,
pero a través de él,
como en aquellos cuadros de Bramantino en los cuales se goza
de la resurrección,
una vez que se cruza el espejo
los hábitos te acusan del otro lado,
robas lo que tan solo necesitas,
que importa que la imagen sea otra,
que importa si ahora mismo te rebajas y actúas
pues este verso te involucra,
y a través del poema te implicas
y aunque ella lo interpretara como un gesto de amor verdadero,
él estaba seguro de que nunca le hubiera amado
bajo aquella apariencia fingida de patoso inseguro
y que en el fondo no era ningún disfraz,
así fue como Christofer Reeve
en un reportaje emitido por la cadena inglesa
confesó que Superman era capaz de enfrentarse a cualquier cosa
que no fuera la realidad,
así que Jodie Foster aprieta la mandíbula,
parece otra,la verdad,cuando pronuncia:
“Adivina muchas cosas.”
y el doctor se sorprende a sí mismo cuando le dice:
“Quid pro quo.”
porque en el fondo no era más que un psicópata…
Si hubiera sido un poeta hubiera dicho:
“Non bis in idem.” y hubiera comido solo aquella tarde
o la hubiera besado sobrio y habría dicho:
“Nunc est bibendum.”
y no hubiera pasado la noche borracho escuchando
los dilemas de Leonard Cohen con Janis Joplin
y enjuagando la boca con Whisky como Harrison Ford
cuando escucha decir a Daryl Hannah:
“¿…y si huyera hacia el Norte,si desapareciera,
vendrías a por mí y me darías caza?
Deker escupe sangre en el lavabo
y le dice que él no,pero que sabe
que otro iría a matarla sin remedio.
Deker contesta aquello porque es un asesino
de otro modo le hubiera respondido:
¿…y si yo viajara hacia el Sur,si desapareciera,
o si ya nunca fuera tras de ti,
qué sentirías…
Vendrías tú a buscarme?”