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SISTEMA–SERPIENTE

Martes, 17 de septiembre de 2013

Yo comprendíalo todo, y todo lo comprendía. Yo era Gran Comprendedor. Pero todo era distinto. Años habían pasado ya. Yo el mismo no era. Mejor, no lo sé. Distinto. Todo cambió.

La sociedad era otra, SUPERPOBLADA y la receta: terceras ciudades Estado, terceras CiudadesSubterráneas.

Los videntes de la gnosis me dijeron que yo era un Fraude, en alemán no significa lo mismo. Tampoco lo sé.

Los videntes dijeron que ya de la gnosis tendría que escapar, porque fumaba tabaco. El tabaco es una droga. No se toman drogas en la Gnosis.

Los videntes dijeron.

Los sueños serían democratizados antes del BigCrash, para el Común. El Común sería aleccionado.

Sin necesidad de recurrir al tarot el COMÚN SERÁ ALECCIONADO MEDIANTE SUEÑOS DISQUENTES Y ATEMPORALES.

En los sueños atemporales, o horas de sueño, de descanso, 8 horas reales y cronológicas, serán el equivalente a 60 días. Y, ya no sólo será privilegio de MaestrosGnosis, lo podrán hacer todos, incluso EL COMÚN…De esa forma en 8 horas de sueño real, EL COMÚN recibira un curso completo de Alemán en Baviera y de Inglés en Bristol. Recibirá cursos de química orgánica, álgebra, medicina y fabricación de herramienta, Ingeniería Termodinámica, hidráulica…SEGÚN SU MISIÓN DE VIDA y, de hacerse necesario, 8 horas de sueño equivaldrán a 30 años y un día, para que ADQUIERAN GRAN CONOCIMIENTO SUPERIOR Y EVOLUCIONEN…El sentido de ello todo es MEJORAR EL ESPÍRITU DEL HOMBRE…Debe hacerse así.

Los Sueños-Disquentes TRAERÁN ENSEÑANZAS CONCRETAS Y MENSAJES no sólo para el gnóstico sino para el Común, con el objeto de que, cómo es estudio del tarot amor y videncia, se acabe con el SISTEMASERPIENTE de relaciones humanas, y SEAMOS PUROS.

El Sistema Serpiente CONSISTE EN TENER RELACIONES FUNCIONALES Y PRAGMÁTICAS para sacar una ventaja y buscar una utilidad.

El Sistema Serpiente es aquel que siguen mucho EL COMÚN y que, se le perdona, en función a su vulgaridad y alma pobre y chimpanceteril…Pues el chimpanceteril Común se dedica mediante halagos, simpatías e hipocresías–él lo llama habilidades sociales–a engañar para sacar partido de la persona que acaba de conocer, amistarse a ella con engañifas y peloteos y usarla para conseguir sus fines…y después prescindir de ella. Una vez usada esta persona, se pasa a otra. De esa forma el chimpaceteril común va medrando en Sociedad y consiguiendo sus objetivos, las relaciones humanas por tanto, están basadas en la mentira, la superficialidad, el engaño y el materialismo.

DIOS NO LO PERMITE MÁS

éste es el cambio de conciencia:

LOS MENTIROSOS SERÁN DESCUBIERTOS

LAS MÁSCARAS CAERÁN

LA VERDAD NOS HARÁ LIBRES

¡SALVE, SALVE, SEÑOR DE LOS EJÉRCITOS!

(fin de los mensajes nuevos)

Genius

Lunes, 1 de octubre de 2007

GENIUS
 Felizmente había conseguido desaparecer, me había vuelto invisible para todos siendo un número más de identidad en una ciudad atemorizada y fantasmagórica. Desde hacía años La Mente absorbía la fuerza y la vida de las gentes de Madrid 5 en cuyos cubículos de habitabilidad me había insertado. Aquella fuerza que vino del espacio exterior o del más allá se dedicaba a actuar impunemente sobre los individuos de la civilización, su efecto era demoledor. Los afectados vagaban por la ciudad convertidos en unos mendigos sin ilusiones ni recuerdos que pordioseaban un trozo de pan, una copa de vino. Seres sin vida salidos de una pesadilla. La ciudad de más de diez millones de habitantes había experimentado un crecimiento hacia el centro de la tierra en donde se construían las ciudades subterráneas como Madrid 6 y Madrid 9 capaces de albergar a toda la población que huía de las guerras del mundo exterior y del continente abrasado. Habíamos conseguido llegar hasta Antares viajando a la velocidad de la luz en las brillantes naves-luna de la congregación de países libres pero no habíamos conseguido vencer a la mente que vino del espacio exterior o del más allá y que cada día se cobraba nuevas víctimas absorbiendo la capacidad intelectual de los pobres desdichados que eran elegidos por ella. Era como una enfermedad, como un virus y se extendía a una velocidad de vértigo por el mundo en paz. Con todo muchos preferían las ciudades subterráneas al mundo abrasado y la oscuridad. Se me ofreció la misión de crear un programa informático capaz de neutralizar a La Mente por medio de ondas de presión que actuasen como freno de su actividad  pero caí en desgracia por las envidias de muchos y tuve que venir a vivir a las ciudades subterráneas con una falsa identidad y un falso nombre: Genius. Genius era nombre de androide y así quería que los demás me considerasen para tener el menor contacto posible con seres humanos que me pudieran delatar. La noche caía pero sería como una ilusión creer en ello en un mundo en el que siempre era de día por la luz artificial constantemente encendida, mi loro con dos piernas, un pájaro con atributos humanos fruto de la experimentación genética, me hablaba al oído de las ruinas de reinos olvidados en otros planetas que quizás nos aguardasen antes de que La Mente nos destruyera. Yo dejaba transcurrir las horas olvidando mi trabajo en el ordenador holográfico de alta definición y conectándome mentalmente a Internet con mi prótesis cerebral. Todos en Madrid 5 disponíamos de prótesis cerebrales que nos permitían conectarnos directamente a la red desde nuestro cerebro y recibir en nuestra mente toda la información que necesitásemos y de esa forma habíamos alcanzado una supermemoria y un superconocimiento aunque eso no nos hacía necesariamente mejores personas. Ansiaba vivir en una ciudad árbol cómo la de la publicidad de los viajes de placer, mientras tanto pasaba mis días leyendo El mundo como irrealidad, escrito por La Cabeza. La Cabeza era el más inteligente de los nueve niños cabeza que se crearon por experimentación. Los niños cabeza eran sólo una cabeza con un supercerebro que tenía cualidades telepáticas y telequinésicas, flotaban en el aire esas cabezas comunicándose telepáticamente y alimentándose sólo de la luz y el viento por un proceso fotosintético similar al de la plantas. Eran capaces de desentrañar los problemas más complicados de la ciencia y de la metafísica, y eran considerados como genios por toda la comunidad estelar. Pero el más inteligente de ellos enfermó de una especie de esquizofrenia y oía voces que se comunicaban con él. Descubrió que realmente esas voces eran reales y querían expresarse y contar cosas, mucho de lo que le dijeron las voces lo plasmó en su libro El mundo como irrealidad, que fue todo un éxito de ventas. Al parecer las voces que torturaban a los esquizofrénicos sólo empezaron a considerarse producto de su mente y no entidades, espíritus o demonios a partir del siglo diecinueve Esto da base a la teoría científica de La Cabeza de que realmente esas voces pertenecen a entidades que quieren comunicarse con nosotros. Sea como fuere La Cabeza alcanzó notoriedad y fama mundial, siendo el libro de cabecera de una sociedad insatisfecha y por supuesto siendo mi libro preferido. Pero las horas de lectura no alimentaban mi cuerpo así que decidí salir a comprar comida en compañía de mi loro con dos piernas. En los mercadillos lo que más se llevaba era la carne del gusano calamar. Un gusano que se alimentaba de tierra pero cuya carne era de calamar. Un gusano mutado en calamar por modificación genética y que siendo de gran tamaño resultaba delicioso. Era perfectamente legal comprarlo, no así sin embargo la carne de centauro o de sirena, animales mitológicos que ya crearon inteligencias extraterrestres en la antigüedad y que nosotros habíamos vuelto a recuperar con nuestra ciencia de la creación. Las calles estaban repletas de descerebrados por el efecto de La Mente pero me preocupaban los anuncios holográficos que manaban en cascada de las paredes avisando del poder de Psicoactivia e invitando a la gente a comprarse inhibidores cerebrales que actuaban durante el sueño. Por medio del poder mental y la meditación, todos los psicópatas del mundo que estaban en las cárceles crearon una sola mente hecha de las mentes de todos ellos, esa energía se llamo Psicoactivia y actuaba durante el sueño haciendo que personas normales cometieran los crímenes más atroces. Para evitarlo se vendían los inhibidores de frecuencia cerebrales que no todo el mundo podía pagar. A veces el trabajo era considerado como dinero y la gente pagaba sus deudas en horas de trabajo, era una especie de esclavitud moderna.

Yo llevaba quince años padeciendo cáncer de pulmón, pero con los avances de la medicina la enfermedad se podía estabilizar y quedar insertada en el cuerpo perfectamente asimilada por el mismo. Mi aspecto era el de un androide: absolutamente delgado, mis piernas parecían palos de escoba y me daban ese aspecto robótico que tanto me servía para ocultarme. La moda convertía a las personas en saurios, se estilaba la moda dragón y la gente modificaba genéticamente su organismo para tener dientes feroces y escamas en la piel, algunos añadían al conjunto una cola de reptil con pinchos. Al margen de tanta frivolidad la sociedad estaba dividida entre los que querían dar una oportunidad a la nueva especie y los que no, esta disputa había nacido por la existencia de una nueva especie humana creada por mutación. Por ahora sólo eran unos cientos de miles de muchachos con características especiales que vivían en edificios del estado a la espera de su integración en la sociedad cuando fueran adultos. Los muchachos podían teletransportarse, levitar, mover objetos con su mente y crear ondas de presión. Era por motivo de esta última cualidad suya por lo que quería ponerme en contacto con esas criaturas, las ondas de presión suyas activadas mediante mi sistema informático podrían derrotar a La Mente y traer de nuevo la normalidad a las ciudades subterráneas. El papeleo burocrático no era sencillo, la burocracia no había avanzado nada en siglos de civilización. Me preocupaba además la presencia del comentador de sueños, un ser sideral que comentaba los sueños que yo tenía después de haberlos soñado. Al parecer tenía el poder de asistir a mis sueños y era sarcástico conmigo en extremo, muy punzante. Tenía que hacerme rápidamente con un inhibidor cerebral como el que se vendía para evitar Psicoactivia. Pero el inhibidor de sueños era el menor de mis problemas, en mi ordenador recibía un mensaje del cosmos basado en ceros y unos que transportado a un lenguaje gráfico dibujaba un monigote con otro monigote y un monigote más pequeño. Daba a entender que se trataba de una mujer, un niño y su infante. Me puse en contacto con un grupo de científicos que querían dotar al planeta tierra de motores de ionoplasma para que viajara por el espacio en busca de civilizaciones extraterrestres y ellos se ofrecieron a ponerme en contacto con la otra especie humana que habitaba el planeta, pero el encuentro tendría lugar en Sirio y yo tenía que prepararme para el viaje a hipervelocidad. La hipervelocidad era el único método de viajar en el espacio ya que el hiperespacio se demostró que era una falacia, ninguna nave podía desmaterializarse para luego materializarse en una galaxia lejana.