SISTEMA-SERPIENTE (VERSIÓN EXTENDIDA)

¡Qué gran lección de vida fue para mi ser pobre! ¡Qué gran lección conocer en mis propias carnes los dolores y sufrimientos de la gente que lo era! Lo mejor de todo era que también tenía grandes ventajas. DORMIR EN EL PARQUE, POR EJEMPLO. Te quedabas dormido cuando hacía bueno y nadie te robaba el móvil ni el reloj, para empezar porque no tenías y para terminar porque la gente pobre a otros pobres no roba. La segunda ventaja es que podías pensar y decir lo que te diera la real gana, una verdadera libertad de expresión…¿Qué peligro hay en una persona que está desactivada socialmente? ¡Pobre desgraciado!

Lo más duro de vivir siendo pobre en el Sistema-Serpiente donde todo el mundo es dulce y camelador y engañabobos para conseguir ventajas, es que se te supone que no eres de fiar, que no tienes una ética y que no puedes tenerla…tienes que demostrar con pruebas y con hechos e incluso con documentos que no tienes dinero, que no tienes trabajo, que no te han pagado…es un poco más duro para gente que ha recibido una educación muy ética y que sabe que su palabra vale su peso en oro…y aún así es cierto que muchas veces, sin mentir, no puedes contar toda la verdad porque si no ese día no comes o quizás el siguiente…o no duermes…

 

Lo más irritante es lo que yo llamo LA OFENSA LIBERADORA E INJUSTA es una ofensa liberadora e injusta, cómo su propio nombre indica, que se produce sobre tu persona con objeto de romper la relación de amistad o conocimiento que tienes con un particular, y ésta ofensa liberadora e injusta viene dada por la propia persona interesada en no tener la relación contigo, pero en muchos casos también puede darse con personas que proteger pretenden a otras, son cosas más que irritantes, exasperantes, sobre todo para los pobres que vienen de la clase media baja, pues aunque ahora ya no existen las clases sociales y sólo existen los grupos económicos, antes si que las había.

 

Por ejemplo un amigo de toda la vida que siempre has ayudado, ahora que tú te encuentras en situación de necesidad se ve obligado moralmente a ayudarte…quizás te preste dinero o te dé comida y tú le devuelvas, tarde y mal, el dinero…pero llegado un punto está persona ya no quiere tener más tratos contigo y se inventa que le has rayado el coche, has molestado a sus hijas o cualquier otra estupidez tamañamente desproporcionada, que, al herirte profundamente, te lleve a no querer tratar más con dicha persona, con lo cual, sin ningún problema, esa persona se siente liberada, y, puesto que ella si que ha prosperado, procura unirse a los que están más arriba que ella en la pirámide social, despreciando a los que han caído en desgracia y tratando prudentemente con sus iguales, siempre atenta y vigilante de quién es el que se va a dar en el futuro un leñazo para ir cortando poco a poco y dulcemente la relación, pues así lo establece el sistema-serpiente: todo es muy sibilino, de sibilante…Las sibilas, aquellas sacerdotisas que adoraban al Dios Sierpe…tienen una sucursal en España.

Muy triste es que personas que han cortado la relación contigo en aciagos momentos, al enterarse de que te van un poco mejor las cosas vengan a recordarte que en su momento te ayudaron…y cierto es, hasta que dejaron de hacerlo. Veo siempre, en consecuencia, muy apropiado contar tan sólo con los propios recursos. Pondré un ejemplo gilipollesco:

Conocí a una persona en el 2008, cuando todos teníamos dinero aunque menos, cuya política era no prestar dinero nunca y que nadie le invitara a nada y al mismo tiempo esa persona jamás aceptaba una invitación ni que nadie le ofreciera dinero. Fueron cosas un poco violentas porque yo trabajaba en inmobiliarias y al mismo tiempo en el tarot  de tarotista para divorciadas y mujeres sin suerte, y estaba bien de dinero, y una vez, teniendo yo un simpático billete de 100 euros quise invitar a esta persona a unos helados–recuerdo que era verano–en una terraza concurrida, creo que era en Príncipe de Vergara, Madrid, más conocida la calle cómo paseo de las horchatas, por su sana especialidad, y el caso es que está persona SE NEGÓ EN ROTUNDO pues nada quería deberme y realmente era absurdo pues se encontraba dicha persona pendiente de cobrar una subvención o similar y trabajar no quería puesto que su manutención corría a cargo de erario familiar y si la familia llega donde el Estado no, uno, es la pura verdad, es libre de ciertas decisiones. Ahora sé que, en mi situación, hubiera acudido luego a dicha persona a recordarle mi generosidad en el paseo de las horchatas, ésto es: UNA GRAN LECCIÓN: que la gente no está obligada moralmente A CORRESPONDER y que esos son códigos de clases acomodadas en tiempos de bonanza que se diluyen con el tiempo, la costumbre o la crisis.

DEDUCIMOS ENTONCES QUE EL SISTEMA SERPIENTE ES UN TODO pero que dentro del mismo tú te puedes mover en códigos: yo no invito, tú no lo hagas… yo tengo 6 portátiles pero no te dejo ninguno y al mismo tiempo te pido el tuyo a ti, si tú no quieres aceptar mis códigos no me importa…yo tengo dinero de sobra y te pido dinero a ti que no tienes casi, si tú no quieres aceptar mis códigos no me importa…yo no digo más que unas mentiras más grandes que la estatua de la libertad pero cómo me digas tú medias verdades no quiero tratar contigo y esos son mis códigos, etcétera, etcétera…Y LA GENTE SE MUEVE EN CÓDIGOS pero siempre dentro del SISTEMA-SERPIENTE ésto es: todo se hace con mucha educación, con mucho respeto: “Me veo en la necesidad de robarle, señor. Haga usted el favor de darme todo el dinero que haya en estos momentos en la caja de banco. Comprenderá usted que hay mucha crisis, son tiempos malos, tiempos salvajes…”

Todo empezó cuando yo quería poner mi propio negocio, un tarot sin gabinete en casa de mi hermano, pero mi hermano no quiso porque es que era su casa. Por las mañanas el trabajaba y no debería importarle que yo ocupara su casa, pero si que le importaba. A mi no me hubiera importado, pero yo no soy mi hermano. Éstas cosas también hay que pensarlas, si una persona tarda en devolver una deuda tres días porque a él no le importaría que le devolvieran una deuda, o mejor dicho tardaran en devolver una deuda, tres, seis días o más…a lo mejor a la otra persona si que le importa, porque la otra persona NO ES TAN BUENA y uno va por la vida pensando que los demás son tan buenos cómo él o tan tontos y la gente es mala no, la gente tiene que cuidar de sí misma y son tiempos malos, tiempos salvajes…

Un tarot sin gabinete no es que fuera mi sueño, pero es que era necesario para una persona cómo yo que realmente, por tener una carrera de letras, sólo sabía darle al pico, pero no al pico y la pala, al pico de decir majaderías por emplear una expresión suave.

Descubrí algo realmente valioso tratando con toda gente, tipos de personas…QUE TÚ NO PUEDES SER BUENO PARA EXIGIR QUE LOS DEMÁS LO SEAN y fue una gran lección, de veras…porque yo siempre he sido bueno con la gente porque espero a cambio que la gente sea buena conmigo Y ÉSTO ES EGOÍSMO Y ES INTERESADO y sobre todo, y ésto es lo mejor NO ES AMOR  PUES EL AMOR ES dar sin esperar nada a cambio Y dar sin esperar nada a cambio SE TIENE QUE HACER DE CORAZÓN porque si no no es amor…DESCUBRÍ ALGO MARAVILLOSO SIENDO POBBRE

QUE YO MALO NO ERA, PERO TAMPOCO ERA BUENO

Y eso me hizo humano, y cuando fui humano, un poco bueno y un poco malo, la gente se sentía más cómoda conmigo que antes cuando yo era mejor que los demás, y aprendí que es mejor tener defectos, vicios, y contar alguna mentirijilla de vez en cuando…y cuando fui un canalla tuve más gente dispuesta a que la echara el tarot, muchísima más, que antes.

NADIE ES BUENO SINO DIOS, DICE LA BIBLIA (y no sé en dónde)

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