Archivo de agosto de 2010

XILÓFAGOS EN EL TRÍPTICO (Escrito en 1993)

Domingo, 29 de agosto de 2010

                           
 

                                   XILÓFAGOS EN EL TRÍPTICO
 

 

Judas frotó contra Dalila

su organo copulador de sangre tóxica

y fue configurado,de inconsciente manera,

el diabólico parto,

la concepción satánica que todos acallaron.

Fue el periodo larvario de las razas hambientas,

de las lunas menguadas y las cruces.

Devastadora

creció la criatura.

Cada uno de nosotros

la alentaba en su pecho sin saberlo.

Formó su carne

devorando las capas profundas de la vida,

inventando utopías y quimeras

y el vocablo esperanza reciclado,

el papel de períodico que tiramos ayer,

todos los días.

Infancia,juventud y madurez

forman el tríptico

de podridas entrañas desde siempre.

Es un mal material el que tenemos

y es doloroso cargar a las espaldas tanta muerte

disfrazada de vida y de ilusiones.

Es estúpido hacerse el descreído

por tener muchos años o haber vivido mucho.

¿Qué idea te inventaste?

¿Qué ridículos cuentos

en cofres de cristal has heredado

para legarlos luego?

¿Fue elegante tu farsa?

¿Acostumbraste

a todos a creerte

o fuiste tú también una mentira?

Es un juguete roto el que tenemos.

Somos niños felices que imaginan

nuevas utilidades al objeto

completamente inútil de por sí.

Contemplemos el tríptico,

sus vívidos colores,su hermosura,

sus goces sensuales y su luz armoniosa.

Y sabed que el artista

también sufre el crujido de su obra creadora.

Mas ignoremos

los maxilares tensos del insecto.

URBE (Escrito en 1990)

Domingo, 29 de agosto de 2010

 

 

                                           
 

 

 

 

 

                                      URBE
 

 

 

 

 

 

 

Fuimos hormigas blancas cazadoras
y el rito de la camiseta,
las piezas de la fábrica
hacia la gran cantera,
el dique seco.
 

Vivíamos en casitas muy blancas,
ropa tendida entre ventanas
sobre calles vacías
y el roce frío de las sábanas.
 

 

El viento silba contra las cigarras
El mar descansa.
 

Viernes de pleno hastío,
viejo y cargado mundo.
 

Nos debíamos el cielo de los cables,
la tormenta de calma en el exceso
y el vicio de la carne.

UPPSALA (Escrito en 1994)

Domingo, 29 de agosto de 2010

                                     
 

                                     UPPSALA
 

 

 

 


 

Retén el recio coro,
luz que mis palabras has poseído.
Sentido el fuego de los caparazones,
descorres la madera preñada.
Oh, teas encimadas.
Dime de qué relumbre vence el fuego.
Miro tus manos amputadas y vuelco
mi Spatten de gamuza sin frente.
Cruzan por las ojivas
con el pequeño Ichman
y la ciudad que huele a libro viejo,
descalza,
pétalos de rocío cubierta la mañana.
Quemadas
mujeres rubias rezan junto al Fyris,
beben naranja amarga a Updike,
sus labios disparejos tienen tobillos largos
y marinos maridos de río reparaban
sombreritos y zapatos de napa
y tafetán.
 

Esta es la costa que abrasa a las gaviotas,
permanecen los hombres con sus dedos cerrados,
credo de niños izan sus carpetas,
mujeres ricas planchan sus cabellos,
lisiados calvos juntos en el Gutter,
viajero que descorre las cortinas.

LO QUE DEBES SABER (Escrito en 1994)

Domingo, 29 de agosto de 2010

                                            LO QUE DEBES SABER
 

 

 

 

Lo que debes saber es conocido.
Lo que debes saber para no ser
un buen amante. Lo que debes saber para iniciarte
en este magnicidio de ignorancia,
ocupante del sexo, sus raíces, su fuente, su camino.
Lo que debes saber no es conocido,
causa dolor la belleza extremada
y da placer la crueldad sutil
y en su pureza
sólo admite lecciones primerizas,
el goce de la persecución y el abandono,
el rito de la caza,
la elección de la presa más débil para desconcertar
a las escurridizas, confiadas
reses mayores en fuerza, dignidad y juventud.
Con éstas no practiques el ataque frontal,
fíngete herido,
recurre lastimero a su piedad,
muestra obsceno tu herida y si es preciso
tórnala maquillaje y cobardía.
Nunca desenmascares, sobreactúa.
Nunca engañes a nadie con su propio disfraz.
Lima tus garras para ofrecerte, claudicante,
triste también para dejar que el rictus
oculte tus colmillos, la cuchilla
debe afilarse siempre sobre el pétalo
de la más frágil flor.
Y llegado el momento, no lo dudes:
salta siempre a matar y sobre todo
no dividas tus fuerzas.

HAPPY END OF BLADE RUNNER (Escrito en 1994)

Domingo, 29 de agosto de 2010

En 1982,los productores de la Warner se vieron obligados por criterios morales a añadir un final feliz a la pelicula Blade Runner, arruinándola completamente.

 

 

 

                         HAPPY END OF BLADE RUNNER
 

 

Harrison Ford soñaba con música
y al despertar Daryl Hannah se soltara el cabello que tiñera de negro,

pensando que sabría interpretar

la partitura

y sabiendo de sobra que Deker estaba allí para matarla.

No porque fuera demasiado hermosa.

No porque fuera demasiado perfecta.

Sino porque tan sólo ella parecía tener sentimientos profundos,

y también, cómo no, por razones retóricas,

profesionales.

No porque fuera consciente de ser sólo la mano

rencorosa de otro que amparado en la sombra

le dominaba.

No,no fuera por aquello:

Deker la amaba así para tomarla.

Edwards James Olmos, también la desearía.

Estaba claro que alguno de los dos

dispararía.

No porque tuvieran el arma.

No porque faltaran las ganas.

Era una oscura forma de terapia.

Harrison Ford no era un cobarde

y de algún modo ella estaba dispuesta a quererle.

Deker abandonó la paranoya

pero James Olmos sigue con el juego.

 

Y así fue como Gabf estuvo a punto

de cometer el crimen por envidia.

Ella dormía cerca del piano

y él tenía la llave

–No sabemos cómo fue su mirada cuando la vio dormir,

ni si realmente estuvo allí como dejó a entender–

y él hubiera preferido ser Vangelis.

 

En honor a una vieja amistad

reposará con vida el unicornio.

CONFIDENCIAS CON NUTREXPA (Escrito en 1993)

Domingo, 29 de agosto de 2010

                                     CONFIDENCIAS CON NUTREXPA
 

 

 

Por ejemplo tendría necesidad de un sueño

aún más largo,

no de la muerte que hace casulla de la vida,

la comprometedora,

no de la muerte que involucra insolente en la apuesta de Dios.

 

Necesidad de un sueño

aún más oscuro,

nunca la fosa del castigo

ni el anticipo de las llamas en la carne hedionda,

el punto donde nada se sostiene a sí mismo,

nada se apoya en nada

más que en la estación vacía,

terminal del amor

y la fuente quemada por huera soledad y negritud,

los torrentes del vicio que descubren al mar

la desesperación

donde ahogarse como un pez en la tierra.

 

¿ Seguirán aún entonces fluyendo

 las palabras vacías

o los labios que supieron a fresa,a desesperación,

restregarás acaso calcinados?La nuca

que se estremece a la prisión de la tenaza

te hunde en la habitación que da las nueve

y ya no sabe más que gélida la huida

consintiendo entregar una carta de agonía y horror

que te vigilará mientras te duermes.

 

¿Si es ardiente el deseo,

será más frío el sueño?

 

¿Si es tu mano quien decide la losa

o labios húmedos como sepulcros

se ciñen a tu boca mientras cantas

hacia dentro canciones de adioses con las nuevas

letras que se remiten

a dirección extraña? Cómo

la forma del vacío que dejan las olas cuando se

esconden en la arena,

son los marcos de yeso, son los dedos

los que preguntarán como desconocidos todas

las tablas que formaron un cuerpo y que son parte,

vagón que se perdió, que ya no supo,

la máquina que cruza entre tus cejas,

haber sido desgracia, no haber sido

y saber que el final es ese cuenco

donde comen los perros.

 

 

 

Será más frío el sueño sin preguntar las señas, la princesa, porque pudiera ser que en esta noche hayas amado ya más de la cuenta, porque está claro que esta noche era tu noche y mañana tal vez no encuentres más ninguna otra. Lo más sano es preferir la enfermedad cuando es la enfermedad lo que conoces sin asustarse de haber sido un enfermo, mono febril que busca en la pasión, en las taquillas sucias donde colgar la llave y comentar los cuerpos que son las toallas duras del mundo sin lavar, calles de tierra que ocupan los mendigos cuando piden ya sin pobreza asiática ni recuerdos felices. Les ves morder una colilla y ves que nada saben de ti, nada sabrán entre estos pobres muros que abren el ataúd ante tu rostro y muestran tu cadáver descompuesto. Si gritas por el túnel de tu sexo las cuchillas llegan despavoridas, mientras odias a esos idiotas que se ponen morenos para poder ligar y empiezan a pensar muy lentamente y a fumar cigarrillos mientras sudan y el objetivo prioritario es la vida y el objetivo de la vida es luchar y apreciarla para no ser suicida, pero llorar por algo, pero no te despidas nunca es tarde para ofrecer la otra mejilla, se aconsejó como artimaña antiguamente para esquivar el golpe, para no recibirlo, para Dios todos somos débiles, es muy difícil de encontrar si no habilitas un lugar destinado a los besos más castos y sencillos, si no comprendes que también lo vulgar es necesario, si reconoces que es mejor apretar el gatillo sobre alguien a quedarse mirando una pantalla, lo que necesitas es vergüenza o quitar confidencias con Nutrexpa, dejar de masturbarte inútilmente con libros que en la vida te excitaron y empezar a sentir.

Suicidio, que no muerte; por ejemplo tendría necesidad de un sueño aún más largo…

BETSABÉ CON EL PELO MOJADO (Escrito en 1993)

Domingo, 29 de agosto de 2010

 

 

 

 

                BETSABÉ CON EL PELO MOJADO
 

 

Es día de lo primero que negaste ya,
turba de miradas ojerosas sonadoras de sábanas
y melindrosos cachorros fermentados en tu boca azul,
casi como si fuera casual
que estuvieras allí,
casi como sin dos dedos de frío por la nieve
consintiera en volar por tu estertor,
casi de ti se aprecia leve la tonsura
de tu siervo mental que te acomoda
sobre las espinas y sobre las condesas
que casi descubiertas atrapadas en frío vinieran tras de ti
para aguardar a que el favor de un relámpago les obligara
a mendigar tu nombre por las esquinas desfondadas,
allí donde se aposentaba el abandono
con sus huesos y huevos de plástico,
plagados de recados a la sombra que clamas,
descalzos sobre agujas y martinis,
crispados en tu renuncia de ablución.
Sí, transcurre el tiempo y tú lo notas,
es claro que lo riges desde tus designios
y a todos exasperas con tu muerte,
precipitada al río, descosida,
fatalmente maldita y agradable
porque así éramos todos
antes del tiempo de tus manos abrasantes
que tocan y destruyen, que aconsejan y templan
con un sabor de codicia y de odio terrible, ya te dispones
a darme la pesada,
una medida de fulgor tendría, como una flota
envuelta en la sujeta despedida
que se persiana de fortunas y viciosas.
Allá abajo flotaban nuestras almas
y tú las recogías con tu guante de plata
mientras mentía yo, sonado de la vida,
y tú recriminabas las pastillas
serena desde el sueño y la ventisca
que calma a fuego simple los helechos
y duerme dromedarios.
Si yo miento, no existes
y si transitas mucho junto al río
nos veremos varando calabazas.
Porque quisiste tanto que quisiera
que mi amor te rogase que te quise
y qué placer te entregan con el tiempo
tus huestes de cosacos derribados.
Dime que no sabemos de la nada
y que escuchan tijeras por los filos
y que miras y oteas la mañana
desde tu absurda lucha con Etilo.
Pareces tan terrible que me amas
y segura me tiendes tu emboscada
y yo soy un cobarde refulgente
disfrazado de noche en la ventana.
Ya sabes que te quiero como siempre
y entiendes que en la vida mi renuncia
se debía al cansancio de tu muerte,
pues te amaba dispuesta en las polillas
y bajo de pasiones remilgadas,
atado tras tu nuca de ilusorios
jacintos de la espuma que se muerden
en medio de la dicha calcinada.
Después inventa el freno precisado
y da nombre a la estrella que me alumbra
o pide por la gracia el consentido
vacío que se llena de marinas
mujeres que de todas se recogen
en favor de la noche muselina
sobre los horizontes garabatos,
sobre los trenecillos de hojalata
desde los entornados cementerios
donde van a morir los elefantes
siempre que han sido buenos,
ten presente
que iré contigo al cielo de la mano.
He sido tan querido por vosotros
y os debo tantos besos empapados
de llantos ruiseñores, de visiones
que son hijas del sueño maldormido
y primas del regazo del infierno.
Cómo te quise entonces no te quiero,
cómo yo te quisiera me querrías
y al igual que te beso me besaras.
Sonríes a la luna aceitunera
y clamas tu dolor por las rendijas
de una vieja arpillera deshojada.
Cayeron las cortinas sobre el vientre
y la luz me dirige a tu mirada
de plano de occidente y de embajada
de mi cálido amor y mi sentido
que flota entre las sábanas.
Si logras lo que logro te quisiera
aun más de lo que quiero tus pupilas
clavadas en los brazos y hacia fuera
al viento de tus años variables
que de servicio bueno me regaron.
No sabes lo que quiero que me quieras,
no conoces jamás lo que queriendo
se quiere y se lamenta si se pierde.
La pena que se fragua en tus cabellos
me aroma las entrañas de florales
y cánticos más bellos que una madre.
Será siempre presente mi descanso
en medio de los cuerpos insolubles
y triste de los santos y los mártires.
Pensad que no me iré despavorido
ni miraré a otro lado si los besos
que prendes entre nubes giraldillas
cobrasen otro nuncio por su fama
y viesen otra sombra más amena.
Soy viento de la pena, flor de amalga
que se cubre de vicios y se olvida
a luz desmesurada, soy placer
del parecido Orestes basculante
y crisis  de la nada recibida.
Soy hijo de la fuente y vengo a veros
como el ángel hermoso que aguardabas
y el cristal codiciado que tenías.
Soy aquel que esperabas y te quiero,
quiéreme con deseo y hunde al fondo
aquello que no hicimos en su tiempo.
Ausente en soledad, triste en la nieve,
perdido en tus entrañas desiguales,
me fío del progreso de tus sienes
y cambio las monedas de la almohada
por palomas de hiel y miel de sierpe
que se venga en mi torso por la amada
y por los caramillos y rosarios
que en sueño y en vergel vienen a verme.
Si tú supieras, oye, lo que oigo,
si tú me conocieras hace templos
y si tú me vinieras como un pleno
de sereno mirar entre los cantos
que recorren la vida, que son tantos,
que emplomados al mar son tan pesados
y cargados al cuello tan lastrantes.
Si pudieras ser beso de mi sangre
y quisieras ser agua de mi vela
o terrible gigante adormecido
que levanta una bota de vinazo
y nos riega de vida y de elegante
alegría por todo, duermevelas
plagados de ilusiones infantiles,
con barco y con ratón de caramelo
y con bastón de palo y con sombrero
de cartón amarillo y azucenas
prendidas en el corcho de mi alma.
Sabes lo que te quise y no lo niegas,
sabes lo que pretendo y no lo dices
y me torturas siempre que tus penas
en nada de mí aluden y se entrenan
en grandes colmenares de bastardos
o grises mariposas perfumadas
en medio de la infancia de los regios
designios de las almas tras la nuestra.
Así la vida pasa y es prosaico
que muchos de nosotros de esta parte
a un tiempo perezoso del olvido
corramos bandoleras bicicletas
de matadora dicha tras los páramos
y verde siempre bosque casiopeico
de crisoles de Cristos descristados.
Volvamos por el monte y recavemos
al amor sus perdones y sus cuentas
y olvidemos nosotros lo pactado,
hagamos cuenta nueva,
hagamos nuevos soles, torres, listas
de amores aprobados e imposibles,
recorramos sus ojos con un beso
rayado de arco iris por aquello
de ser aun más hermoso que algún charco
que en medio de los autos, gasolina
de colores amables convertida
y cáliz convincente nos es dado.
Se roba el vino viejo de los odres
y quedan desplazados entre viñas
los torpes leñadores del fracaso.
Ya nace la alegría en mis entrañas
pues también es posible que me ames
y aunque sé qué desgracias nos son tantas,
también sé que El Señor está contigo
y que en tu pecho habita por belleza.
No existe la tristeza en nuestros cuerpos
pues la duda se borra, nuevo día
que llega para todos, mensajeros
cargando a los costales de esperanza
especies del amor y del delito
tan frágil que es microbio desfasado
y triste recoleto de pancarta
como de casa propia cableada
que ya veo entre tandas de curiosos
que casan las paredes con los niños
benditos que se acogen al desprecio
cruzando entre el umbral una llamada,
trayendo la corona del casino
y siendo inmejorables colecciones
de rubios calamares rebozados
que cambian la propina en los quioscos
tomando delanteras de la plaza
para ver a los toros desde cerca
mientras tú y yo en silencio nos amamos
y al fin llegó mi hora y sobre todo
también llegó tu hora y tú lo sabes.
Durmamos a la muerte, descansemos,
muramos dignamente como sombras,
clavemos nuestros cuerpos a la nada,
demos a Dios las almas, si El las quiere,
descansemos en paz, sigamos siempre
amándonos ahora.

Águilas-Medusas (escrito en el año 2001)

Domingo, 29 de agosto de 2010

 

 

 

 

 

Museo del ejército, doce treinta de la mañana, jueves 17 de octubre.

Madrid.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                       ÁGUILAS MEDUSAS
 

 

 

 

Los ojos resplandecen,

las manos doran un anhelo distinto,

ese placer por la consecución de un poema

digno de ser salvado.

 

La hoguera de la memoria arde como una canción,

y la rueda  que tiembla aprehendiendo la ruda comedia

y embistiendo con su coraza persistente

el gastado disfraz

 

de ceniza refleja en los ojos del otro los labios que se mueven y nos nombran,

 y los dorados miembros que se sumergen en la arena profunda

del sueño donde se rescatan

 los abrazos y encuentros

 

y el  mar austral

y los océanos en calma, silenciosos y bellos

contenidos en la profundidad intacta de tus ojos

cómo si hubieran podido permitirte reflejar  así un mundo más puro.

 

Las verdades se adueñan de los campos de hierba,

las bendiciones y las campanadas,

florecieron  amor a un cadáver asemillando espigas

¡Canta sobre la tierra trovada.!

 

Banderas y estandartes

que una vez ondearon flotantes

bajo la luna,

águilas medusas

o amantes mantis que ahora amarillean

gastadas en museos donde los viejos celadores duermen sin ruido

y los gatos se adueñan morando los fríos aposentos

donde yacer vacíos. El candelabro roto de los sueños

sostiene un rostro mudo,

un lejano semblante inacabado

que el desamor memoria.

 

No alcanzó el tiempo con su vientre preñado

de años fundir su imagen dignificada:

reino perplejo de creyentes,

turba de cuerpos enmohecidos y callados.

 

Sí.

 

Turba de cuerpos enmohecidos y callados

soportando los pilares del mundo

con mujeres antiguas me conducen

por el privado laberinto

y yo soplo un lamento sobre el vapor-serrín de los muñecos,

sobre el diezmado ejército de plomo

absurdo y nítido,

metáfora quizás de alguna  realidad inconfesable

marchando en  su madeja de deseos y besos

hacia la lejana pericia del sol

donde ya no podrán tener recuerdos

MÁS ALLÁ DE LA VIDA (Escrito en el año 2000)

Domingo, 29 de agosto de 2010

 

 

MÁS ALLÁ DE LA VIDA
 

 

 

Vivo en la materia para odiar reemplazado por lo que es necesario
porque mi silencio es sagrado porque la quietud no llega a mí pero la siento,
yo que en un momento puedo equivocar mi vida,
que no he conocido más allá del placer el dolor,
toco lo que en mi entorno está vivo por darme a la presencia
pero no encuentro nada de lo mío con lo que pueda rehacer mis dominios,
hasta el tiempo se ha apartado de mí y con esto el entorno es más bello.
Lo que me envuelve se suma a mí porque desaparece,
viene conmigo porque respira lo que soy más allá de cuanto ya hay en ello.
Mis maneras me sacian,
comporto mi destino desde el núcleo del mismo,
lo hago girar como una flor en el agua
hasta que en mi memoria me representa.
Ahora me veo en los andenes de lo que soy,
un viento frío silba en las escaleras y cruza los pasillos,
lleva mi voz que suena como una parábola atormentada,
más adelante no logro conocerme,
ahora estoy en contra de todo lo que amo
y mis palabras son monedas y cuerdas que decoraran y trepan por las almenas
                                                                                                                          falsas)
de un lugar que me recuerda que yo no soy.
Ahora me reconozco por el tacto
y lo creo todo de mí.
Rozo el extremo de la belleza hasta hacerla estallar con un metal despierto
y el contorno se vuelve inocente.
Quiero llegar hasta lo que me espera
pero lo que me espera no me  quiere llegar.
Los días faltos de transparencia se convierten en número de mí.
Me vuelven una cifra,
me confunden y quitan como la arena sobre la sal,
hacen volverse luz la ruleta de  rostros que giran
hasta que se delican con mis deseos.
Aquí nace lo bello de lo oscuro,
más allá piso el légamo invisible donde está rota la barca del chamán,
el cielo de los que no encontraron otro,
más allá la muerte con sus mentiras y las mentiras con su casa de muerte,
y el parto azul del sentimiento ínclito,
y el amarillo foso vegetal desnudo de la tierra, nicho hueco,
más allá de la vida.

LOS PRIMEROS PREDICEN (Escrito en 1992)

Domingo, 29 de agosto de 2010

LOS PRIMEROS PREDICEN
 

Los primeros predicen,
 

los últimos observan las escaleras
 

desde el portal que se abre en preces,
 

son dones de una orilla
 

enturbiada por una luz ceniza
 

que sigue abierta por un grito,
 

elegimos un medio de vida
 

rechazo del amor, acaso entonces
 

subsistieron placeres medidos
 

que no nos abandonan:
 

 

Beber donde no existe la posibilidad
 

de un genuino café asiático
 

y ver los rostros magullados por el pensamiento
 

que enervan los fervores etílicos de alguna multitud recogida
 

cuando el pecado o el vicio,
 

cuando el número de teléfono,
 

cuando “el móvil prestado”
 

y el color de la noche robe los párpados
 

y los engatusados románticos pacíficos
 

de miembros aferrados al alcohol y al placer
 

renueven su trabajo, castigos variados,
 

la crueldad exagerada de las féminas,
 

los edificios amarillos de los libros
 

y las calles de Palma
 

darán sus cuerpos entallados a los púgiles
 

del cansancio y del tedio.
 

Algunos disfrutaron de rameras,
 

otros bregaron en largas discusiones.
 

Algunos eligieron la solitaria placidez,
 

todos llevaron sus zapatos o botas
 

con los que caminaron un trecho no elegido.
 

 

Existe el bellator, el gran guerrero lobo negro
 

y existe el divertido instrumentado
que martillea desbravando pasajeras tristezas
 

su pene diminuto.
 

También existe el infantil y el contrariado,
 

el rubicundo hermoso, el primitivo,
 

el durmiente cansado sobre colchas de tela,
 

existe el soñador,
 

existe el mártir,
 

existe el de la boina y el de las zapatillas,
 

existe la mujer de Cacharel con labios nacarados
 

y la pareja exuberante y excesiva,
 

existe el amador y existe el grito,
 

existe el navegante cuyas naves ardieron en mil puertos,
 

y existe el aprensivo.
 

Existe el rompedor,
 

existe el niño,
 

existe el pasajero que descargó en la playa
 

su verborrea azul preñada de veneno,
 

existe el ganador y existe el ángel,
 

existen los oscuros cascabeles
 

en los cuellos de gatos embotados de vino,
 

existe el mentiroso y el mendigo
 

y existe el cavilante apresurado
 

(siempre con su manita atropellada encima de un tractor)
 

y existimos nosotros sin embargo,
 

absortos, cabalgados, en medio de esta farsa,
 

campeonatos de mus y otras lides procibles
 

que sin embargo obnuvilaron a los novios y a sus besos rollizos mientras pensaban en esas alcobas acostumbradas al peso de desconocidos y regalos baratos con los que conseguimos un pequeño chantaje, morales de inquietantes quietudes pecuniarias rozadas con un dedo,
 

labios de frescas,
 

sutil escalofrío en una noche de bajo asentimiento,
 

miembros marchitos,
 

que yerguen rígidos sobre una noche de cavernas,
 

en pos de una mayor identidad
 

soberbios vividores de nalgas apretadas
 

y encandilados refulgentes por sus ojos difusos,
 

ganadores de premios automáticos,
 

trajes de cobre
 

sobre un par de cojones,
 

y así nos va.