Archivo de marzo de 2010

PASALUCES

Jueves, 25 de marzo de 2010

“Tanta fe se tiene en la vida que la fe acaba por desaparecer”

André Bretón.

PASALUCES
 

Si miro a la gente cuando habla sólo veo una boca llena de dientes, siempre ha sido así, desde pequeño, alguien me hablaba y yo me quedaba hipnotizado con su boca, mirando sus dientes. Ahora sigo viendo bocas y sigo viendo dientes. Por la noche cuando me lavo los dientes me pregunto ¿Qué bocas tendré que ver mañana? ¿Cuántos dientes me esperan? A veces esa idea me quita el sueño, me despierto de madrugada a beber un vaso de leche. Entonces mis dientes chocan contra el vaso al beber y la pesadilla vuelve a empezar.

Me llamo Mateo pero no por el evangelista sino por el vino de aguja que era el preferido de mi madre. Soy encuadernador de libros y nada me gusta más que el olor de la cola y el cuero. Me gusta someter a los libros a interminables sesiones de refinada tortura con la prensa y muchas veces pienso que en lugar de prensar libros prenso cabezas y aunque parezca mentira esos pensamientos me relajan muchísimo. En el fondo soy un misántropo al que ya no ama su mujer y que ha perdido el respeto de sus hijos, pero a mis sesenta y seis años me encuentro en plena forma. El secreto está en no beber, no fumar, comer lo mínimo y no eyacular nunca. Aunque en mis aficiones preferidas se encuentra masturbarme nunca llego a correrme, utilizo para tal menester cremas y ungüentos que dan gran tersura a mi pene… Antes eyaculaba pero las manchas que dejaba mi semen tenían forma de calavera, de caballo decapitado, de lobo con la mandíbula desencajada…Antes eyaculaba pero las formas que adquiría mi semen derramado me daban miedo y lo consideré un funesto presagio. Yo siempre estoy viendo funestos presagios en todo lo que me rodea, si por la mañana cantan mucho los pájaros es que algo malo va a ocurrirme, si no cantan los pájaros en absoluto es que me voy a morir pronto, pero todavía eso no ha pasado. Creo que el mundo es una cárcel de luz, que hay demasiada luz en el mundo y en las cosas y que eso nos atrapa y nos impide actuar, por eso prefiero la tranquilidad de la noche. Haga lo que haga cada vez me acuesto más tarde y me levanto más tarde también. Porque yo soy un ser nocturno, incluso noctámbulo. Pienso que nuestra existencia la dividen dos tipos de personas: los dueños del truco y los hipnotizados. Los dueños del truco son los que han creado la política, la sociedad, la filosofía y la magia y los hipnotizados somos todos los demás. Nunca conseguí ser un dueño del truco, pero ser un dueño del truco es a lo que debemos aspirar todos. Luego divido a la humanidad en dieciséis estados imperfectos, de estos destacan los “liga de la moral”, los “víctimas de sí” y las “bestias con etiqueta”. Todos se me aparecieron en sueños cuando soñaba las cosas dentro de un fondo verde, sé que hay dieciséis estados imperfectos pero no sé bien cuáles son todos.

Uno de mis hijos es el espíritu de la falsedad, se despierta sonámbulo a comer carne cruda. Hasta los siete años vivió sólo con un gato y el felino le malcrió. Se buscó una novia que era una soldado rubia de pelo corto que con un mono verde le hablaba de la tercera guerra mundial sentada junto a un precipicio; luego se encontró una novia que caminaba desnuda por todas las habitaciones de una casa con lamparillas y que a veces era calva y a veces no.

A los quince años a mi hijo le dio por querer ser cazador mitológico, quería cazar centauros y tanto se obsesionó con el tema que acabó viendo uno. Nunca le cazó pero aprendió a dibujarlo y todos comprendimos que realmente podría verlo, aunque fuera en su mente. Mi hijo contó que existía un túnel entre la realidad y sus deseos y que él sólo tenía que deslizarse por ese túnel para encontrar lo que quería, a ese túnel lo llamaba pasaluz, desde entonces se había comportado de manera muy extraña, decidí vigilarle.

Para que mi hijo no tuviera problemas con su vida comencé a expiarle grabando los pasaluces que tuviera, para lo cual incrusté en las puertas de la casa unas minicámaras que lo grababan todo, al principio sólo grababan los xilófagos de las puertas pero luego las máquinas grababan los pensamientos de mi hijo y descubrí asombrado que mi hijo había olvidado a muchas mujeres con las que hizo el amor. Como las cámaras sólo grababan insectos y pensamientos decidí cambiarlas por otras del mismo precio capaces de teletransportarse, así descubrí que mi hijo frecuentaba la compañía de mujeres extranjeras muy morbosas que pertenecían a un movimiento surrealista de corte daliniano. Mi hijo quería encontrar entre aquellas mujeres alguna que respondiese a sus fantasías.

Mi hijo siempre estaba en compañía de Tonto Feliz y de Bobo Bueno, a veces cambiaban de cara y de cuerpo pero Tonto Feliz y Bobo Bueno seguían siendo los mismos. Con ellos y el grupo de morbosas surrealistas quería disolver su ego en la masa acudiendo a mítines de grupos políticos mayoritarios y a partidos de fútbol. Le miraba enfervorecido perdiendo el color gris de su cara y adquiriendo un aspecto radiante que emanaba calor. En una conversación con las morbosas surrealistas le escuché contar que lo primero a la hora de conocer a una persona del otro sexo es una curiosidad sexual malsana y lo segundo la frialdad de decidir cuándo y cómo. Mi hijo vivía en un mundo sin amor, por eso decidí poner en su trayecto habitual al trabajo globos con citas de maestros espirituales, pero el pinchaba los globos con el extremo de su cigarrillo y seguía como si tal cosa. De todas las mujeres del movimiento surrealista su preferida era Gracia Loca, una mujer que vestía como el Karma Palama y que se perfumaba con gasolina, también se teñía el pelo con gasterópodos y agua oxigenada y tenía la costumbre de hablar en susurros. Cuando gobernaba en mi país Imperio de la Lógica, Gracia Loca fue encarcelada seis meses por delitos contra el decoro, se vengó al ser libre volcando sobre un ministerio un camión con rajas de sandía. Gracia loca y mi hijo se hicieron inseparables, ni siquiera se distanciaron cuando la ciudad empezó a ser invadida por naves egipcias tripuladas por maniquíes con primos de ojos negros. Ni siquiera eso les separó.

Las cámaras volantes cumplían su cometido y yo esperaba el momento en el que mi hijo creara de nuevo un pasaluz. Ocurrió estando en el cobertizo de la casa de unas vecinas, un túnel de luz apareció de la nada y le envolvió. Mi hijo desapareció hasta volver a aparecer casi instantáneamente sin embargo notaba que una gran experiencia le había cambiado. El mundo se hace de grandes experiencias que nos cambian a menudo surgidas de la nada, y este es el caso. Cuando mi hijo vino a visitarme le interrogué a cerca de donde había estado todo ese tiempo, no quiso contarme nada y la conversación derivó a temas comunes. A la mañana siguiente mi hijo me comentó que le gustaba que le tratasen como un bachiller, que cuando le preguntaban en la administración si tenía estudios superiores él respondía que sólo era un bachiller y entonces la gente le trataba de manera infantil, como si acabara de salir del instituto.

Descubrí que mi hijo estaba de excelente humor, así que no le importó al salir de la calle que todos los hombres mayores de sesenta y cinco años se hubieran convertido en manchas de aceite en las aceras. Ese mismo día todos los peces del lago se habían ido a vivir al acuario, todavía quedaban muchas naves egipcias en la ciudad y para evitar el caos circulatorio se añadieron nuevos colores a los semáforos, el azul era mi preferido y significaba que si querías podías cruzar bailando. Había carteles luminosos indicando que al caer la noche nuestros pensamientos determinarían nuestro mundo, es decir, que el mundo sería creado por nuestros pensamientos y no al revés.

Y en esto se había convertido mi vida.

REENCUENTRO

Lunes, 22 de marzo de 2010

REENCUENTRO

 

Ojos cuerdos,

ojos sensatos en tu cara

recién estrenada

con una sonrisa que te mira.

Siento que caigo desde una gran altura cuando te tengo,

ahora comprendo que me alojo en ti

pero he vivido mucho tiempo sin nada de eso,

yo que he pretendido deslizarme por la vida de las mujeres sin brusquedad

y habitar sus vidas como una sombra y un fantasma

y dejar que ellas inventen mi nombre,

inventen mi cuerpo, inventen mis alas;

yo que he venido a este mundo para no estar en él

reconozco que mi desidia es maldad

y que mi falta de compromiso es maldad

y que mi falta de realidad es maldad

pero eso no puedes entenderlo desde tus ojos nuevos

porque luego no puedes entenderlo,

porque me estás mirando ahora por primera vez,

por primera vez después de mucho tiempo.

EL ALMA-MUJER

Lunes, 22 de marzo de 2010

El Alma-Mujer

 

Al final sólo queda

una lóbrega boca por la que escapar

y los regalos del miedo.

 

Contenme,

soy como un pez en tus manos,

tienes contigo al que he podido ser,

sus nervios entrevistos como anillos

del árbol derribado.

 

El mundo es el espejo de los cuerdos.