Archivo de junio de 2007

¿Por qué saltaste hace veinte años?

Lunes, 11 de junio de 2007

Mi querido amigo:

Te recuerdo hace veinte años, caminando por las moreras donde el catarro alquilaba barcas. Eramos unos borrachos triunfadores poéticos. Nos alquilábamos barcas que llenábamos de champán y yo iba con mi traje y mis botas vaqueras. Alquilamos una barca y remamos por el río bebiendo champán, despues paseamos por las moreras. Tú me decías que eras un rebelde y que siempre lo serías, que la educación no era más que una deformación de la mente, que la educación no era más que un barniz cultural para la bestia que somos sin domar. Entonces saltaste, te pusiste al lado de los matorrales de la antigua rosaleda y te lanzaste sobre ellos como gesto de rebeldía y yo fui detrás aunque con los dos pies juntos–tu caiste haciendo croquetas–y nos vimos los dos en el suelo, una caida de 5 metros…Un momento de rebeldía.Pero ¿Por qué saltaste hace 20 años? ¿Qué querìas demostrar con eso? ¿Que no tenías miedo a romperte la crisma? Sé que has pensado en volver a hacerlo para el día de tu cumpleaños pero el caso es que ya vas a tener 35 castañas y los huesos ya no son de goma como antes, que nos hacemos viejos amigo mío. Qué placer el de aquellos años en los que ser rebelde era escribir poemas geniales creyendo que uno iba a ser siempre joven y brillante, siempre un genio…Qué placer poder beber champán en una barca en el mes de junio e ir gritando corriente arriba como LordByron…Si saltas de nuevo, amigo mío, volveré a saltar contigo…AAAAAAAARRRGGGGGG

LAS FLORES QUE TE COMPRÉ DEL OTRO LADO

Lunes, 11 de junio de 2007

LAS FLORES QUE TE COMPRÉ DEL OTRO LADO
 

Siempre te compraba rosas en la misma floristería pero un día decidí renunciar a esa costumbre y te compré flores en otro lado. Yo rompí mi rutina y tú te diste cuenta. Ignoro por qué los hombres somos fieles a nuestras costumbres y también ignoro por qué las rompemos. Recuerdo que yo tenía mi rutina con David Cabeza de Carnero, salíamos a los mismos sitios, tomábamos los mismos vinos, descansábamos en los mismos lugares. Le llamábamos David Cabeza de Carnero porque tenía una frente bestial, David podría matarte de un solo cabezazo. David tenía los ojos separados y maliciosos, ojos de cangrejo. Y entre un ojo y otro el espacio para por lo menos tres ojos. David Cabeza de Carnero era fuerte y contrahecho, era bestial. Tenía una presencia física apabullante que imponía respeto y temor al más pintado. Cuando nos emborrachábamos solíamos pegarnos palizas en el parque, él me golpeaba en la boca del estómago y me hacía vomitar todo el vino que había consumido. David y yo seguíamos a las chicas por la calle mirando sus nalgas moverse dentro de los pantalones, sentíamos su carne caliente en nuestros cerebros enfermos. Nos poníamos motes divertidos y cuando vomitábamos juntos nos denominábamos la pandilla basurilla. El vómito me salía hasta por las narices en aquel tiempo. Íbamos a beber al cisne o al vinos merinos en aquella época. En el cisne el camarero nos enseñaba la cicatriz que le dejó en la oreja un policía de Franco, nosotros mirábamos la pared despintada y olíamos profundamente el alcohol que tomábamos antes de ingerirlo. A veces nos quedábamos en silencio escuchando pasar a la gente por la calle de al lado. Esto fue mucho antes de conocerte a ti, mucho antes de que me enamorase, mucho antes de que yo fuese un hombre sensible que regalaba flores. Y a decir verdad echo de menos mi antigua fuerza, mi antigua malicia cuando me machacaba a hacer pesas en el salón de mi casa y tenía un aspecto feroz. Las mujeres eran entonces objetos dignos de ser perseguidos, a veces podíamos mirarlas durante horas cuando coincidíamos en un bar. Yo mostraba mis músculos a través de la camiseta, David movía su gran cabeza de un lado a otro como si fuese a embestir. Los dos teníamos un aplomo y una fuerza que ya no estoy seguro de volver a recuperar nunca. Valladolid era entonces el mejor sitio del mundo porque era frío y húmedo, cutre e indecente. Sus bares de la zona de cantarranas eran como un paraíso que se abría para nosotros como las puertas de un infierno de percepciones inusitadas. Sobre todo me gustaba callejear sin rumbo, meterme solo o con David en un bar tras otro y repetir el ritual específico de un trago de alcohol y una calada de mi cigarrillo, así en todos los bares. Camino del exceso con el dinero del viejo. Casi siempre llevaba una libreta en donde apuntar lo que pasaba por mi mente confusa, mientras tanto iba sintiendo por mis venas el alcohol y era una sensación deliciosa sentir como poco a poco se iba cediendo a los bajos instintos terreno mientras que la espiritualidad se volvía más nítida. Y cuando por fin el vino te ponía completamente cachondo cada chica que entraba en el bar era una fiesta para los sentidos, David y yo la hacíamos víctima de nuestros comentarios lascivos y así solían pasar las horas sin abatimiento. Y cuando caía la lluvia sobre nuestras cabezas era como una bendición, nos mojábamos en la calle despejando la borrachera de un bar a otro bar, limpiando nuestra mente para otro trago más, para otra copa más. Y así pasaban los años vagueando, parasitando  a nuestros familiares, inconscientes, salvajes y desposeídos de todo sentimiento de cohesión.  Lo mejor era volver a casa y saber que tu madre te había dejado la cena en la nevera, aunque a veces llegabas demasiado borracho y metías la mano en el horno y se te quedaba manchada de grasa fría y sentías un sentimiento de vulgaridad que te embargaba como cuando te pones a escribir y de repente ves que huele a filetes toda la casa porque alguien está cocinando. Cuando yo tenía diecinueve, aquellos si que eran unos buenos años. Corríamos por el dinero y la carne como decía la canción. No teníamos miedo al mal, nosotros éramos el mal. David Cabeza de Carnero y yo orinando en las puertas de las iglesias. Bebiendo whiskey como si fuera limonada de una botella comprada en Simago en medio de una plaza, o bebiendo licor de pera hasta que se nos quemaba el estómago frente al penicilino en donde a veces nos emborrachábamos con ponche. Eran tiempos que ahora recuerdo como felices pero ¿Lo fueron? Creo que reinaba la inseguridad en mí y que por eso bebía pero al menos estaba seguro de mi inseguridad. Volver a los lugares donde fuimos felices o creer que volvemos a los lugares donde creímos que éramos felices…Ahora tengo más años, más experiencia ya no necesito una amistad para reafirmarme y ahora veo a las mujeres como iguales con una deliciosa diferencia…pero ¿Era mejor todo aquel barro que impedía pensar con claridad? Era esa vida de supuesto estudiante la que estaba bien, con el dinero del viejo en el bolsillo con la idea de que la mujer era un objeto para el disfrute de los hombres, con la convicción de que podíamos bebernos mares enteros y fumarnos cartones enteros sin que nada nos hiciera daño. Era precisamente esa inconsciencia la que estaba bien, esa inocencia al fin y al cabo, ese no saber, ese no reconocer del todo. Era no ver los límites que existían lo que nos hacía grandes sin haber subido a lomos de gigantes. Y cada paso que dábamos hacia la nada no era un paso dado en el vacío sino que tenía su propia conciencia particular de futuro, de permanencia, de pasado. Beber se convertía en una función mística en la que sumarnos a algo que era más grande que nosotros. Y cuando llegabas a un bar borracho lleno de borrachos, qué bien te sentías. Era genial sumarse a borracheras colectivas, al botellón antes del botellón. Y es que David y yo inventamos el botellón porque todavía eso no existía, era propio de alcohólicos y eso es muy cierto…¡Cuántas veces David y yo bebiendo en una plaza no teníamos más compañía que la de los mendigos borrachos que eran los que bebían también a solas! ¡Ahora todos los jóvenes son unos borrachos, antes David y yo éramos la excepción! POR ESO NOS SENTÍAMOS ESPECIALES y es que éramos unos borrachos en una generación que con dos copas con la entrada a la discoteca tenía bastante. Ahora ya no seríamos origíneles y en las plazas no hay los cuatro mendigos borrachos sino cuatrocientos bebedores adolescentes totalmente degenerados que además no van a evolucionar ni a cambiar de actitud, nunca van a comprar flores a alguien de quién puedan enamorarse y siempre van a ser unos borregos.

En el 2012 nos comunicaremos con el pensamiento

Domingo, 3 de junio de 2007

Séptima Profecía

Esta profecía Maya nos habla del momento que en el que el sistema solar en su giro cíclico sale de la noche para entrar en le amanecer de la galaxia, dice que los 13 años que van desde 1999 al 2012 la luz emitida desde la galaxia sincroniza a todos los seres vivos y les permite acceder voluntariamente a una transformación interna que produce nuevas realidades, Que todos los seres humanos tienen la oportunidad de cambiar y romper sus limitaciones, recibiendo un nuevo sentido: la comunicación a través del pensamiento, los hombres que voluntariamente encuentren su estado de paz interior, elevando su energía vital, llevando su frecuencia de vibración interior del miedo hacia el amor, podrán captar y expresarse a través del pensamiento y con el florecerá el nuevo sentido.

La energía del rayo transmitido desde le centro de la galaxia activa el código genético de origen divino en los hombres que estén en una frecuencia de vibración alta, este sentido ampliará la convivencia de todos los hombres, generando una nueva realidad individual, colectiva y universal, una de las transformaciones mas grandes ocurrirá a nivel planetario, pues todos los hombres conectados entre si como un solo todo, dará nacimiento a un nuevo ser en el orden genético, la reintegración de las conciencias individuales de millones de seres humanos despertará una nueva conciencia en la que todos comprenderán que son parte de un mismo organismo gigantesco. La capacidad de leer el pensamiento entre los hombres revolucionará totalmente la civilización, desaparecerán todos los límites, terminará la mentira para siempre porque nadie podrá ocultar nada, comenzará una época de transparencia y de luz que no podrá ser opacada por ninguna violencia o emoción negativa, desaparecerán las leyes y los controles externos como la policía y el ejército, pues cada ser se hará responsable de sus actos y no habrá que implementar un derecho o deber por la fuerza. Se conformará un gobierno mundial y armónico con los seres más sabios del planeta, no existirán fronteras ni nacionalidades, terminarán los limites impuestos por la propiedad privada y no se necesitará el dinero como medio de intercambio; se implementarán tecnologías para manejar la luz y la energía y con ellas se transformará la materia produciendo de manera sencilla todo lo necesario, poniendo fin a la pobreza de siempre. La excelencia y el desarrollo espiritual serán el resultado de hombres en armonía que realizan las actividades con las que vibran mas alto y al hacerlo expandirán su nivel de comprensión sobre el orden universal, con la comunicación a través del pensamiento aparecerá un súper sistema inmunológico que eliminará las vibraciones bajas del miedo producidas por las enfermedades, prolongando la vida de los hombres, la nueva era no necesitará del aprendizaje del contraste inverso producido por las enfermedades y el sufrimiento que caracterizaron miles de años de historia.

Los hombres que conciente y voluntariamente encuentren paz interior, entran en una nueva época de aprendizaje por contraste armónico, la comunicación y la reintegración hará que las experiencias, los recuerdos individuales y conocimientos adquiridos estén disponibles sin egoísmos para todos los demás, será como una Internet a nivel mental que multiplicará exponencialmente la velocidad de los descubrimientos, y se crearán sinérgias nunca antes imaginadas. Se acabarán los juicios y los valores morales que cambian con las épocas, como la moda, se comprenderá que todos los actos de la vida son una manera de alcanzar una mayor comprensión y armonía, el respeto será el elemento fundamental de la cultura, transformará al individuo y a la comunidad y colocará a la humanidad en la posibilidad de expandirse por la galaxia, las manifestaciones artísticas y las actividades recreativas comunitarias ocuparán la mente humana, miles de años fundados en la separación entre los hombres que adoraron a un Dios lejano que juzga y castiga, se transformarán para siempre, el hombre vivirá la primavera galáctica, el florecimiento de una nueva realidad basada en la integración con el planeta y todos los seres humanos para en ese momento comprender que somos parte integral de un único organismo gigantesco y nos conectaremos con la tierra, los unos con los otros, con nuestro sol y con la galaxia entera; todos los hombres comprenderán que el reino mineral, vegetal, animal y toda materia esparcida por el universo a todas escalas desde el átomo hasta la galaxia, son seres vivos con una conciencia evolutiva, a partir de sábado 22 de diciembre del año 2012 todas las relaciones estarán basadas el la tolerancia y la flexibilidad, pues el hombre sentirá a otros como otra parte de si mismo.

NVASIÓN DE IRÁN(articulo de voltaire.net)

Domingo, 3 de junio de 2007

Tal y como se van desarrollando las cosas, la guerra [invasión sería el término correcto] entre EE.UU. e Irán parece, por desgracia, inevitable.

Uno puede disentir de esa opinión y mantener una visión optimista. Ya quisiera equivocarme yo también pero la esperanza – ¡qué pena! – está cediendo ante la lógica.

Tanto EE.UU. como Irán se comportan de una manera que difícilmente escapa a la definición de preparativos psicológicos para la guerra. Washington hace una declaración tras otra, a cuán más belicosa, mientras que Teherán organiza ejercicios a gran escala en el Estrecho de Ormuz para demostrar a todo el mundo su poderío militar. La una y la otra parte, sin lugar a dudas, se imaginan al adversario como una encarnación del mal universal y la mayor amenaza a sus respectivos valores políticos, ideológicos y religiosos.

Cualquier llamamiento sensato de la comunidad internacional a favor de la paz, aunque se escucha formalmente, en realidad es ignorado por completo, lo cual es otra prueba indirecta de que ambas partes dan por seguro el inminente conflicto. Para asegurarse una existencia próspera en el futuro, los unos y los otros tendría que dar un salto radical. Y tanto EE.UU. como Irán, desgraciadamente, no lo conciben como un avance en el plano intelectual o ético sino algo que debe conseguirse, de forma exclusiva, mediante el uso de la fuerza.

Atascado en Irak, y no habiendo logrado más que una victoria formal en Afganistán donde siguen imperando las leyes de la Charia o el narcotráfico mientras que la democracia podría permanecer en un estado embrionario durante siglos, EE.UU. necesita como nunca reafirmar su condición de superpotencia, cada vez más cuestionada.

La imagen internacional de EE.UU. ha empeorado hacia mínimos históricos y el recuerdo de Vietnam se ha hecho muy recurrente dentro del país. Un reciente plebiscito organizado en Wisconsin – eso sí, sin efectos legales – arrojó un 61% de los votos a favor de una retirada inmediata de las tropas desde Irak.

La Casa Blanca cree que no le faltan motivos para el ataque. Washington, al menos, los encuentra convincentes. Para invadir Irak, bastó con la mentira obvia de que este país tenía armamento de exterminio en masa. ¿No sería suficiente entonces con la sospecha de que Irán pretende fabricar las armas nucleares? Encima, si los propios iraníes no se cansan de hacer declaraciones desafiantes, como las consabidas amenazas contra Israel. Para romper las hostilidades, EE.UU. se había contentado a veces con cosas menores.

La guerra contra Irán, por último, encuadra en la doctrina definida por Bush en los albores del segundo mandato, la de erradicar las dictaduras a lo largo del planeta. El régimen de los ayatolás en Teherán representa para él un caso de tiranía clásica, independientemente de lo que pueda pensar a este respecto el propio pueblo iraní.

También EE.UU. supone para Irán un obstáculo evidente y hay que saltarlo para poder seguir adelante. Irán necesita la energía nuclear para transformarse en una nación moderna, y aunque en principio podría lograr este objetivo por vía pacífica y legal, todo indica que sus ambiciones realmente no se limitan a ello. Teherán quiere la bomba atómica para tener plena soberanía y mayor influencia en el mundo árabe. Sus dirigentes chiítas sueñan con un Irán invencible, con liderazgo firme en el Medio Oriente, para afianzar las posiciones y conseguir –en teoría, al menos – que otras naciones islámicas sigan la estela iraní. Así que EE.UU. es un claro escollo.

Podríamos aducir también otros argumentos para demostrar que la confrontación es inevitable pero ya es suficiente con ésos. Y en medio de este panorama, cualquier esfuerzo de la ONU, Europa Occidental, AIEA o Rusia, la cual ha advertido en reiteradas ocasiones sobre el peligro de una nueva aventura militar estadounidense, será escaso para prevenir un choque de consecuencias nefastas, no solamente para las partes directamente implicadas.

El ministro de Exteriores ruso Serguei Lavrov, durante su reciente estancia en Berlín, recordó que ‘las amenazas y las presiones difícilmente aportarán un resultado positivo en esta materia’ pero es bastante improbable que sus recomendaciones sean acogidas en la Casa Blanca de forma adecuada.

De aquí, una pregunta inevitable: ¿cuándo? Creo que podemos calcular con gran dosis de probabilidad la fecha aproximada. Primero, va a ser antes de finales del año, a más tardar. Lo que determina este plazo es el calendario político norteamericano y las futuras perspectivas electorales del bando conservador. La Casa Blanca, obviamente, no puede quedarse indiferente ante aquéllas. Tampoco Bush el menor quisiera pasar a la historia como un pato cojo.

Para asegurar un relevo exitoso en la presidencia, los conservadores necesitan más que una guerra: quieren victorias palpables, especialmente, a la luz de los fracasos sufridos en Irak. Y todo ello requiere tiempo.

Las fechas más cercanas, a su vez, dependen de una serie de circunstancias, tanto de carácter militar como en el ámbito de la política exterior.

Sin ser un experto en asuntos militares, el autor de estas líneas podría suponer tan sólo algunas cosas obvias. Primero, cualquier guerra implica preparativos; y, segundo, EE.UU. debe protegerse las espaldas en Afganistán y en Irak. Como sea, tal vez, con la ayuda de sus aliados.

En cuanto a la política exterior, podemos asumir que Washington, habiendo tropezado con bastantes problemas a raíz de su invasión contra Irak, no autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU, intentará esta vez minimizar el riesgo en lo posible. O sea, se empeñará en que Europa Occidental y, desde luego, Rusia y China – dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad – se pongan del lado suyo en el caso iraní.

El objetivo inmediato para EE.UU., y el más anhelado, es conseguir que se impongan algunas sanciones contra Irán. No importa cuáles, porque su mera introducción significaría para Washington que la justicia está de su lado.

Solamente después de agotar todos estos recursos sin éxito alguno, EE.UU. se atrevería a actuar a espaldas del Derecho Internacional. Seguramente habrá una avalancha de críticas contra Washington en tal caso pero entonces la Casa Blanca tendrá al menos la oportunidad de esgrimir una justificación formal: habíamos hecho lo posible por llegar a un acuerdo.

Todas esas maniobras requieren tiempo, así que el cálculo aproximado indica hacia el otoño. El futuro mostrará cuan acertado es este pronóstico

IMPROVISANDO

Domingo, 3 de junio de 2007

La vida no cuesta nada cuando tienes que beber sin moderación, es todo un espejismo apagado y queda todod confusos y difuminado en tu interior. La rabia te hace echar balones fuera por eso es mejor agarrarse al manillar de tu bicicleta y hacer deporte. Pero vienen días buenos, días mejores en los que olvidar el terrible final del libro de Malrroux LA CONDICIÓN HUMANA e intentar leer algo más alegre, quizás la biografía de Gunter Gras. Llevas dándole muchas vueltas al APOCALIPSIS y empiezas a pensar quién es Gog y Magog y la lectura de la Biblia empieza a darte miedo. Mejor ser más sencillos, echarle huevos a todo ese es el camino. Días de piscina sin piscina y recuerdas otros chaletes en los que vivías rodeado de lujos y del canal satélite. Ahora ponen en el canal historia series sobre la peste negra pero no te divierte mucho ver a hombres abandonados a su suerte. Te has vuelto más sensible con el tiempo porque te has vuelto viejo. Eres un satre que se ha construido un traje de viejo sobre tu mente de niño y eso no lo soluciona ni la peluquería del Corte Inglés. Las oposiciones se vuelven una pesadez y sueñas con tener un quiosco y vender prensa a las viudas, tener tiempo para ti. La visa no la tienes. La cuenta en el banco no la tienes. La moto no la tienes. Pero tienes la cabeza llena de movidas que pueden salir mal o pueden salir bien. En julio te vas a un crucero y casi no sabes nadar. Si que sabes pero nadas como un perro, como lo que eres.No ser duro con uno mismo, la felicidad consiste en no ser duro con uno mismo. Pero cuidado porque te puedes quedar solo y quizás un día no tengas novia ni familia y tengas que mendigar en una esquina para un café. Entonces te acordarás de los días de sol sin sol, del tiempo de mierda de Valladolid en que te hielas o te asas y a lo mejor estás muy lejos y eres un mendigo feliz. Ser un mendigo feliz, ser el príncipe feliz de los cuentos y dar hasta tus ojos a las golondrinas.

EL INCREIBLE VIAJE DEL SEÑOR LIMÓN

Domingo, 3 de junio de 2007

El señor limón es un malhumorado personaje frutal al que todo le saca de quicio y esta siempre discutiendo. Tiene como inseperable compañera a la señorita mandarina que es el transfondo dulce y almibarado de un amor sincero. Sus amigos son el señor plátano que esun chulo indecente y la señora pera que junto a la señora pasa son dos viejas amargadas que se dedican a criticarlo todo. Con estos personajes podemos empezar una curiosa historia visual a través del mundo…¿Se te ocurre alguna idea, algún argumento?

SENDA

Domingo, 3 de junio de 2007

SENDA
 

 

Camino por la senda de la sangre y la carne,

la maraña de celos en el húmedo bosque de las ideas.

Encuentro desastrado el cobertizo de mi alma

pero un día brotaré hacia la luz,

me revistiré del arco iris en la gravedad del astro duro,

cruzaré los puentes de la gloria en un caballo alado

Ooen el clavo de la piel,

seré rey por un día en los dominios infestados

con los despojos de los laureles del que ha venido y soy